Tercera semana consecutiva de ganancias para los mercados europeos. El Eurostoxx 50 avanzó un 1,8% en el conjunto de la semana, consolidando el rally con el que el año ha arrancado y dejando el índice en niveles que no se veían desde el verano de 2024.
El detonante inmediato fue el dato de empleo de enero para la zona euro, publicado el jueves por Eurostat: la tasa de paro cayó al 5,8%, tres décimas por debajo de diciembre y el registro más bajo desde que la agencia estadística europea comenzó a elaborar la serie en 1998. El mercado laboral, que muchos analistas esperaban que se deteriorara ante la desaceleración del segundo semestre de 2025, demuestra una resiliencia que sorprende incluso a los más optimistas.
El BCE, en modo crucero
El Banco Central Europeo celebró esta semana su primera reunión de política monetaria del año, y el resultado fue el esperado: sin cambios en los tipos de interés. El tipo de facilidad de depósito permanece en el 2,25%, tras los tres recortes acumulados en el último trimestre de 2025.
Sin embargo, el mensaje de Christine Lagarde en la conferencia de prensa posterior fue ligeramente más hawkish de lo que el mercado había descontado: la presidenta del BCE descartó que vaya a haber un nuevo recorte antes de junio, y condicionó los movimientos futuros a la evolución de la inflación subyacente, que en enero se situó en el 2,4%, ligeramente por encima del objetivo del 2%.
“El mercado interpretó el mensaje del BCE como una confirmación de que los recortes van a ser más graduales de lo que se esperaba en diciembre, pero eso no es necesariamente malo: significa que la economía europea está en mejor forma de la que se temía”, explica Cristina Pardo, economista jefe de Solventis.
Los valores que lideran el alza
El sector tecnológico europeo acumula las mayores ganancias en el año, con un avance del 11,2% desde enero. Las compañías de semiconductores, en particular, han recuperado terreno tras las caídas del pasado otoño: ASML cotiza un 14% por encima de sus mínimos de noviembre.
El sector bancario —el otro gran ganador de la semana— también sube, aunque el razonamiento es aparentemente contradictorio: si el BCE va a tardar más en bajar tipos, los bancos mantienen durante más tiempo sus márgenes de interés. Santander, BNP Paribas e ING lideran las ganancias en la semana.
En el lado negativo, el sector de consumo discrecional sigue bajo presión ante la incertidumbre sobre el poder adquisitivo de las familias europeas. Las cadenas de distribución y el sector del automóvil arrastran las mayores caídas.
La amenaza arancelaria, en el horizonte
El buen humor de los mercados coexiste con una amenaza que los analistas no pierden de vista: las posibles represalias comerciales entre Estados Unidos y la Unión Europea. Las negociaciones sobre los aranceles al acero y el aluminio, que llevan meses en un punto muerto, podrían reactivarse en el peor momento para una economía europea que acaba de estabilizarse.
“Es el principal riesgo de cola para los próximos meses”, apunta Rodrigo Fernández, estratega de mercados de Deutsche Bank. “Si se materializa una escalada arancelaria, el escenario optimista que está descontando el mercado tendría que revisarse a la baja de forma significativa”.
Por ahora, sin embargo, los inversores apuestan por el escenario positivo. La próxima semana, con la publicación de los datos de inflación de enero y los resultados trimestrales de varias compañías del Eurostoxx, será otro test de la solidez del rally.