El vapeo, promocionado durante años como una alternativa “menos dañina” que el cigarrillo, vuelve a encender las alertas sanitarias por su posible relación con una enfermedad pulmonar rara e irreversible conocida como “pulmón de palomitas de maíz” (bronquiolitis obliterante). El tema tomó fuerza tras la difusión del caso de una adolescente estadounidense diagnosticada con esta condición luego de vapear en secreto durante varios años, según reportó People.
Qué es el “pulmón de palomitas de maíz”
La bronquiolitis obliterante es una lesión que afecta las vías respiratorias más pequeñas, generando cicatrización y estrechamiento progresivo. En la práctica, esto puede traducirse en falta de aire, tos persistente y dificultad para respirar con normalidad. Es una condición considerada irreversible y, de acuerdo con guías médicas divulgativas, no tiene cura: el enfoque suele centrarse en controlar síntomas y frenar el avance del daño.
El químico detrás del nombre: el diacetilo
El apodo “pulmón de palomitas de maíz” se popularizó por exposiciones industriales a diacetilo, un compuesto usado para dar sabor (por ejemplo, “mantequilla”). Organizaciones de salud pulmonar han advertido que inhalar diacetilo puede asociarse a esta enfermedad, y que el riesgo cobra relevancia cuando se habla de productos saborizados.
En el contexto del vapeo, autoridades sanitarias en EE. UU. han señalado que algunos aerosoles pueden contener sustancias potencialmente dañinas, incluyendo saborizantes como el diacetilo, y recuerdan un punto clave: algo puede ser seguro para ingerir, pero no para inhalar, porque el pulmón procesa sustancias de forma distinta al sistema digestivo.
Lo que se sabe y lo que no
Es importante precisar dos cosas:
- Lo que sí se sabe: el vapeo puede exponer a los usuarios a nicotina (altamente adictiva) y a una mezcla de sustancias irritantes o tóxicas; y se reconoce que ciertos saborizantes —entre ellos el diacetilo— están vinculados a enfermedad pulmonar grave. :contentReference[oaicite:4]{index=4}
- Lo que aún se discute caso a caso: no todos los líquidos o dispositivos contienen los mismos químicos, y la presencia de diacetilo puede variar por producto y mercado. Por eso, en reportes clínicos y cobertura periodística, muchos casos se presentan como asociaciones o sospechas razonables, no como una relación idéntica en cada usuario.
Más allá del diacetilo: antecedentes de lesiones pulmonares por vapeo
La preocupación por daños respiratorios no es nueva. En 2019, EE. UU. vivió un brote de lesión pulmonar asociada al vapeo (EVALI), fuertemente ligado al acetato de vitamina E encontrado en productos con THC, según reportes oficiales. Aunque es un fenómeno distinto al “popcorn lung”, reforzó la alarma sobre riesgos graves vinculados a inhalar aerosoles de procedencia o composición incierta.
Señales de alerta y qué hacer
Si una persona que vapea presenta falta de aire, sibilancias (silbidos al respirar), tos persistente, dolor en el pecho o empeoramiento durante actividad física, especialistas recomiendan buscar evaluación médica. La recomendación de salud pública más consistente es evitar el vapeo, especialmente en adolescentes y jóvenes, por el riesgo de adicción a la nicotina y posibles efectos respiratorios.
Fuente: People, “High School Cheerleader Left with ‘Deadly Diagnosis’ After Secretly Vaping for 3 Years”.